jueves, 5 de noviembre de 2009
Volcaste tu agua de cielo en mi río
y te sentí bruma en mi sustancia,
fue el mágico goce de una visión,
aire mudo y balsámico de mi amanecer.
Cruce de fronteras y caminos espinosos
en la implacable lucidez de mi cuerpo,
vuelve a zambullirse en el aparente letargo
en el que una vez más lo sume tu recuerdo.
Vuelo sometida, desvariada, prisionera,
entre ocultamientos, sueños y verdades....
mar de fuego que irrumpe ante mis pies,
qué hacer..., mujer que vive y siente,
parte y vuelve, se derrumba y resucita,...
Sonrío al espacio en que te invento,
aferrada a la memoria de tus manos,
abismo de tiempo y ausencia que me pierde,
busco en la nada abrazarte hasta el dolor,
por sentir que no es tan sólo un sueño...
Hacer el amor...
Me encontraba haciendo el amor con una mujer bellísima, realmente bella.
No podía haber encontrado feminidad mas exquisita, pues su respuesta al acto de amor era intensa, encendía mi naturaleza de hombre.
Tocarla, sentir sus besos, hinchaba mi corazón de alegría al tiempo que mi cuerpo estallaba de placer.
En verdad, esta mujer era hermosa, muy hermosa. Ella tenia una cicatriz de 50 cm., precisamente donde antes hubo un voluptuoso busto.
Su espalda y su pecho presentaban profundas quemaduras negras, imposibles de ignorar en su bella piel; su cutis lucía pálido, seco, cansado, no tenía cabello ni cejas.
Esa mujer era mi esposa, llevaba 2 años con cáncer de mama y había estado sometida a intensas sesiones de quimioterapia, que le habían hecho perder el cabello y secado la piel.
Las radiaciones que recibió le habían quemado, su de por si maltrecho cuerpo y tuvieron que mutilarle la parte izquierda de su busto, en un desesperado esfuerzo por evitar la metástasis. Para cualquier hombre, esa mujer era un monstruo, pero para mí, era la mujer más hermosa que podían ver mis ojos y sentir mi cuerpo.
Yo la amaba, de verdad, la amaba mucho. La conocí en las fiestas patronales de su pueblo y ella era la reina de esas festividades. En verdad era muy bella y así se mantuvo toda la vida. Se cuidaba mucho para mí, siempre quería agradarme, era coqueta y me seducía, su feminidad era insoportable.
Nuestras bodas de plata las celebramos en casa.
Compre una botella de champaña, saque el par de copas de nuestra boda, le regale un ramo de rosas rojas y bailamos, como pudimos, con la música de Leo Dan.
Levante mis brazos a esta hermosa mujer, la deposite en nuestra cama, tiernamente la desnude, nos besamos apasionadamente, entramos en calor, se encendieron los ánimos y alcanzamos un explosivo orgasmo.
Agotados y desnudos logramos conciliar un profundo sueño lleno de paz y amor.
Mi esposa no despertó nunca... esa noche murió... solo recuerda que hacer el amor... es eso amor y no solo sexo con alguien ¨bonito¨....
Enamorarse es poseer algo que esta fuera del alcance de la edad y del tiempo..... la única recompensa que tienes es reflexionar un poco sobre todo lo que te rodea... especialmente a quienes amas... solo las personas maduras comprenderán esto... madurez no esta en los años sino en la mente....
Cuando amas profundamente una flor, también amas su marchitamiento.
Cuando amas profundamente a una mujer, también amas que se haga vieja, algún día asimismo amaras su muerte. Eso forma parte de ser mujer.
La vejez no ha sucedido desde el exterior, ha llegado desde el interior.
La cara hermosa ya se ha arrugado... también amas esas arrugas.
Son parte de vuestra mujer.
La Mujer Ama a un hombre y su pelo se ha tornado blanco... también ama esos cabellos blancos.
No han ocurrido desde fuera; no son accidentes.
La vida se despliega. El cabello negro ha desaparecido y ha llegado el cano.
No lo rechazan, les encanta, son una parte. Luego su hombre envejece, se debilita... también ama eso.
Y un día el hombre ya no está... también amará eso.
El amor lo ama todo. El amor no conoce otra cosa que no sea amor.
Fernando del Paso
Hubo un momento ( Reflexión )
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor;
Y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más.
Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir;
Y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos.
Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido;
Y fue luego cuando una tarjeta llegó a tu buzón de correo.
Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna;
Y sin dejarte entristecer, terminó en un abrazo.
Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar;
Y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera.
Hubo un momento en el que dudaste encontrar un buen trabajo;
Y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro.
Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo;
Y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.
Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte;
Y te quedaste boquiabierto mientras alguien parecía leer tu corazón.
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante; nunca olvides que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad.
Nunca dejes de soñar, porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad. "Recuerda que todo lo que sucede, sucede por una razón"
El ayer
Porque hay quienes se quedan en un ayer que no les deja ver con claridad el presente que tienen en sus manos y el futuro que se les regalará.
Aunque sea difícil quizás de entender, todos tenemos en nuestra vida, rastros del ayer.
Algunos conservan recuerdos y huellas que les han hecho crecer; otros por el contrario, se sienten vacíos, por todo aquello que han perdido y sufrido, porque el tiempo que pasó se los arrebató, dejando como eco el dolor, que cuenta en silencio lo que se vivió.
Así es el ayer, a veces una cadena que ata y tortura, o tal vez una ilusión que se fue y no regresó; hasta puede llegar a ser esa fuerza y luz que habita en nuestro interior y marca el ritmo de nuestro corazón.Existe un pasado que en ocasiones parece dormido, pero cuando menos se esperaba, vuelve a remover, quitar o devolver lo que en el alma había escondido; llenándonos de miedo, robándonos lo que con tanto esfuerzo habíamos conseguido o por el contrario trayéndonos de nuevo aquello que alguna vez creímos haber perdido…Cada instante que vivimos, sin darnos cuenta va quedando atrás y deja de ser hoy, para convertirse en parte de ese ayer que se va y que al parecer nunca volverá. De cada uno depende, hacer que la historia que en nuestra vida escribimos, no se convierta en espinas que torturen en silencio el corazón; es mejor luchar por forjar en cada capítulo que vivimos, un pasado que no nos atormente ni nos haga perder la razón.No vivamos sintiendo que nuestra existencia se ha convertido en un arrastrar y sobrevivir a lo que en el ayer tuvimos que enfrentar; mucho menos, tener que experimentar angustia y ansiedad, sin saber o quizás sin recordar, de donde nos viene y cómo la podremos arrancar para que no nos impida vivir tranquilos nuestro presente y construir un futuro en el que veamos nuestros sueños hechos realidad…¿Cuál es el ayer que llevas contigo? ¿Cómo es el hoy que intentas vivir? ¿Qué sueños del mañana habitan en ti? Si deseas y luchas por lo que quieres, todo lo puedes realizar, así lo que pasó no te
encadenará, el tiempo que vivas hará tu corazón vibrar y lo que está por venir te llenará de esperanza y de paz.
Porque nos hace más sensibles y comprensivos ante el dolor ajeno; quien ha sufrido, siempre sabrá escuchar, comprender, disculpar. El dolor te hace madurar, te humaniza, te hace humilde, te hace capaz de pedir ayuda y dar consuelo.
Dicen que los ojos que han llorado ven mejor y es muy cierto, las lágrimas limpian el alma
jueves, 17 de septiembre de 2009

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Pero vida.. me conoces desde siempre,
Y ahora tengo que decir... Siempre digo lo que siento!
Que no vas a encontrar nunca, con quien mirar las estrellas.
Alguien que pueda bajarte con un beso una de ellas,
alguien que te haga sentir, tocar el cielo con las manos...
Alguien que te haga volar como yo...
No vas a encontrarla.
Que no vas a encontrar nunca.. Alguien que te ame de veras.
Alguien que te haga llorar,de tanto amar, de tantos besos..
Alguien con quien caminar como dos locos de la mano.
Alguien que te haga vibrar como yo...
No vas a encontrarla. ←









